¿Qué es el trastorno del espectro autista?

Monday 26 September, 2022

En el mundo hay cada vez más personas con trastorno del espectro autista. Conoce los detalles de este grupo de alteraciones y sé parte de una sociedad más consciente ante esta realidad.

Hoy en día los avances de la ciencia y el fácil acceso a la información permiten aumentar el conocimiento en cualquier área. Por ejemplo, en ámbito de la salud ahora podemos entender un poco más acerca de síndromes como el trastorno del espectro autista. De esta manera se crea una sociedad más sensible respecto a esta situación que afecta a miles de familias, así como también ayuda a promover el respeto y la inclusión de quienes la padecen.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 160 niños presenta un trastorno del espectro autista. Esta relación es aún mayor en ciertos países como México, donde al menos 400 mil niños tenían algún trastorno de este tipo, en el 2021. De hecho, tomando en cuenta estudios epidemiológicos realizados en los últimos 50 años, se observa que los casos están aumentando a nivel global.

 

Especificaciones del trastorno del espectro autista

El trastorno del espectro autista (TEA) es una afección neurológica que dificulta el comportamiento social, las habilidades comunicacionales y conductuales del individuo. Aparece a temprana edad y se trata de una condición crónica que estará presente a lo largo de la vida. Su nombre incluye la palabra “espectro” porque sus síntomas varían de un paciente a otro.

Entre los signos y síntomas del TEA se encuentran:

  • Falta de interés por interactuar.
  • Comunicación no verbal poco integrada.
  • Dificultad para iniciar o mantener una conversación.
  • Pensamiento rígido.
  • Discapacidad intelectual.
  • Movimientos repetitivos.
  • Acercamiento social anormal.
  • Dificultades significativas del lenguaje.
  • Obsesión por el orden.
  • Establecimiento de patrones y preferencias por rutinas.
  • Repetición de frases o números.

 

En otras palabras, las personas con TEA tienen dificultad para relacionarse con los demás y para expresar sus sentimientos. Igualmente, poseen diferentes formas de aprender, reaccionar ante las cosas o prestar atención. Por lo tanto, requieren apoyo para desenvolverse y desempeñar sus actividades.

 

Adicionalmente, hay que considerar que algunas personas con autismo pueden desarrollar otras afecciones como: dificultad para dormir, trastorno de déficit de atención, hiperactividad, ansiedad, depresión, epilepsia, autolesiones y comportamientos problemáticos.

 

Diagnóstico

Ciertamente, no es posible determinar que una persona tiene TEA a través de un análisis de sangre o algún otro estudio físico. En su lugar, los médicos en sus chequeos de rutina están atentos al comportamiento y desarrollo de los niños. Básicamente, se centran en evaluaciones para observar cómo el niño aprende, habla o se mueve, y así comparar con las habilidades y destrezas esperadas según su edad.

 

En caso de notar algún retraso o discapacidad, se recomienda realizar evaluaciones más minuciosas de la mano de especialistas como pediatras del desarrollo, neurólogos, pediatras, psicólogos o psiquiatras. Con relación a esto, es posible que sea necesario efectuar pruebas genéticas, al igual que estudios de la audición y la vista, entre otras.

 

Actualmente, el diagnóstico de TEA involucra varias afecciones que antes solían diagnosticarse por separado. Entre estas se encuentran: el trastorno generalizado del desarrollo no especificado, el síndrome de Asperger y el trastorno autista.

Tratamiento

No existe un cuadro clínico único para los pacientes del trastorno del espectro autista, del mismo modo no hay un tratamiento en específico. De hecho, esta condición se clasifica en 3 grados de acuerdo con el nivel de dependencia que se presenta, de menor a mayor.

 

En este sentido, existen personas que, a pesar de que tienen dificultades para relacionarse socialmente, poseen la capacidad de comunicarse con su entorno. Sin embargo, está el otro extremo donde la interacción puede ser inclusive nula y cualquier cambio en su ambiente provoca alteraciones, es aquí cuando se requiere ayuda constante.

 

En torno a esto, los tratamientos se enfocan en mejorar la calidad de vida del paciente, maximizando sus capacidades a través de herramientas y técnicas que les permitan adquirir nuevas habilidades. Las terapias de comportamiento y de comunicación son algunas alternativas, además también es válido incorporar medicamentos destinados a controlar los síntomas.

 

Expectativas para las personas con TEA

Es importante resaltar que las personas con autismo, así como pueden mejorar, también pueden retroceder en sus avances. Usualmente, evolucionan a partir de la ayuda que reciban, del entorno y de su propia experiencia.

Sin duda, hay contextos más favorecedores que otros. No es lo mismo hacer vida en ambientes que fomenten el aprendizaje y la participación social, que aquellos donde hay estrés y barreras para desarrollarse.

Por otro lado, es muy conveniente hacer el diagnóstico lo más temprano posible. Esto propicia que la familia adquiera información oportuna para comenzar con el apoyo inmediatamente, lo que influirá en la evolución del paciente. Con la intervención del grupo familiar, padres y cuidadores, una persona con TEA puede desarrollar habilidades para ser funcional en su vida diaria.

Finalmente, las personas autistas perciben y reaccionan ante el mundo de manera diferente, conocer un poco más sobre ellos nos ayuda a respetarlos y nos da la posibilidad de ser parte de su universo.

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