Monedas-Latinoamerica

¿Latinoamérica puede tener una moneda única?

Friday 7 October, 2022

Uno de los mayores experimentos monetarios es el Euro y parece que el experimento funciona bien para los países que lo integran. Es por eso que otras regiones en el mundo ven con buenos ojos la integración en una moneda continental.

En más de una ocasión se ha planteado la posibilidad de crear una moneda unificada para toda América latina, para contrarrestar el efecto de la inflación, sobre todo a largo plazo. Hoy analizaremos si es viable una moneda única para Latinoamérica y si existen las condiciones para lograrlo.

Integración regional

Para la unificación de las monedas latinoamericanas es necesaria la unificación política de la región. Un ejemplo claro es el caso Africano, en donde a pesar de ser un continente duramente golpeado por gobiernos autoritarios y dictaduras, los países han conformado la Unión Africana, que engloba la totalidad de las naciones africanas en una unión supranacional; bien estructurada jurídicamente; vinculante y con una objetivo y ruta clara para 2030 y 2040.

Una unión así para Latinoamérica parece, al menos por ahora, muy complicada. De hecho, ejercicios similares, como el Mercosur, son buen comienzo para implementar una moneda regional.

Sin embargo, a pesar de que el Mercosur es la organización más desarrollada, en lo que a integración se refiere, y tiene una estructura ya conformada, todavía le falta una inmensa madurez y un largo camino para convertirse en una estructura similar a una unión realmente supranacional.

La necesidad de un banco Central

Tener una moneda regional parece una idea utópica, sobre todo porque es una región integrada por países en constantes crisis económicas. Sin embargo, esta es precisamente la razón principal para la creación de una moneda continental.

La Unión Europea logró hacerse de una moneda común gracias a dos factores: unificarse políticamente y la creación de un banco central, que respalde la moneda, así que para repetir el experimento en Latinoamérica es necesario contar con estos dos factores.

Sin embargo, uno de los principales impedimentos para la creación de esta moneda es, precisamente, que hasta ahora no existe formalmente ninguna institución financiera central que agrupa o represente a todos los países centroamericanos y sudamericanos.

En las últimas décadas, se han puesto en marcha instituciones que tienen este propósito, pero se han quedado solo en intentos. Una de ellas fue el Banco del Sur, creado como de los tres pilares fundamentales de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR).

La idea de crear un banco alterno que incorporará diferentes organismos regionales de financiamiento como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o incluso la Corporación Andina de Fomento era una idea muy popular de los gobiernos de izquierda. Mientras que los gobiernos de derecha se han presentado renuentes a este tipo de bancos.

Además, la confianza en los bancos centrales nacionales ha disminuido drásticamente y son impopulares en algunos países, pues ante las dificultades macroeconómicas, algunos gobiernos optan por la emisión monetaria como una forma para poder financiar sus programas de gasto social o financiar el déficit.

 

El fracaso del Banco del Sur

El Banco del Sur se fundó en el año 2003 como una propuesta del entonces presidente brasileño Lula Da Silva. El problema con esta institución es que el objetivo no era funcionar como un banco central sudamericano, sino más bien crear una institución de financiamiento alterna al Banco Mundial o al Fondo Monetario Internacional.

Para 2009 se firmó el acta de creación, con la presencia de siete países: Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, para ese momento todos tenían gobiernos de ideología socialista.

Sin embargo, este banco jamás llegó a prosperar, inició con un capital insignificante de 7 mil millones de dólares, muy por debajo del PIB conjunto de estos dos países. Durante el tiempo que estuvo funcionando no alcanzó el objetivo de llegar a un capital de 20 mil millones de dólares.

Rápidamente, el Banco del Sur, con sede en Caracas, se convirtió en un órgano más político que financiero y jamás financió ninguna obra o desarrolló un proyecto de envergadura en la región, a diferencia de los cientos de proyectos que han sido financiados por el BID. Nunca se supo qué pasó con los más de 7 mil millones de dólares que se capitalizaron, nunca hubo una auditoría, ni explicaciones sobre los miles de millones que se depositaron en él.

 

El heterogéneo panorama financiero latinoamericano

Otra de las razones por las que se complica la creación de una moneda común latinoamericana es por el complejo panorama económico de la región, pues, por un lado, tenemos a países dolarizados como es el caso de Panamá y Ecuador, países que han renunciado a su política monetaria y, por lo tanto, solo pueden apoyarse en la política fiscal para ejecutar su programa de gobierno, así ambos gobiernos entraron a una unión monetaria de facto con los EEUU, que lo obliga a ser fiscalmente responsable.

Mientras que hay países como Argentina que están abusando de su política monetaria imprimiendo cada vez más dinero, lo que se traduce en una inflación galopante y una pérdida de valor del peso.

Esto nos lleva a la otra condición para la integración de una moneda regional, la correlación de los ciclos económicos de los países que la integran.  Esto qué quiere decir, que si un país está en periodo de bonanza, el resto debe estarlo y al revés.

Si un país está en crisis, el banco central, que vela por la estabilidad de la moneda, aplicaría una política monetaria que sea igual para todos. Una política monetaria expansiva lo sacaría de la crisis fácilmente, mientras que el panorama para los otros países sería desalentador, pues les puede generar una burbuja y problemas de inflación.

 

Aunque la región tiene un fuerte potencial para crear una moneda única, parece que el panorama político y económico de la región aún no tiene las condiciones para que esta hipotética moneda traiga beneficios a los países latinoamericanos. Pero ahora es tu turno, crees que la creación de una moneda para la región pueda traer beneficios y ayudar a detener la inflación en la región.