Home office, parece un reto para las empresas en América

Monday 4 July, 2022

Aunque el teletrabajo no es un fenómeno reciente, con la llegada de la pandemia de COVID-19 y las medidas que empezaron a implementarse para reducir los contagios, esta modalidad de trabajo aumentó significativamente en todo el mundo, así como en América Latina.

Entre los beneficios del teletrabajo destaca la facilitación de la continuidad económica de ciertas empresas que se vieron afectadas con la pandemia. Además, ayuda en cuanto a las relaciones laborales, hecho muy importante si recordamos el gran impacto de la crisis de los mercados laborales en América Latina.

 

A pesar de esto, debemos decir que la llegada del teletrabajo presento una serie de desafíos, especialmente para los países latinoamericanos y para aquellas empresas que tuvieron que adaptarse rápidamente. No todos los trabajadores de ciertas empresas pudieron realizar el teletrabajo, quedándose sin un trabajo. En cambio, los trabajadores que se dedicaban en puestos técnicos y administrativos si tuvieron más posibilidad de seguir con su trabajo.

 

A pesar de los avances en la normativa sobre teletrabajo, siguen existiendo retos. En estos últimos años, los trabajadores mencionaron con más frecuencia los retos que suponen los horarios de trabajo, la remuneración de las horas extras, el suministro de equipos, la salud y la seguridad.

 

América Latina ha experimentado un boom económico en la última década, con los altos precios de los recursos naturales que impulsan hacia el crecimiento, lo que ha conducido a una ligera reducción de la pobreza. Sin embargo, una gran parte de la población de los países latinoamericanos siguen viviendo en la pobreza extrema. Muchas de las personas en América Latina no utilizan las redes sociales en línea en absoluto. Por ello, el gran cambio al teletrabajo supuso un desastre para todas aquellas personas que no poseen los recursos necesarios como una computadora, internet o redes sociales.

 

En general, los trabajadores de la hostelería, así como los que se dedican al alojamiento, son los más afectados por tener los empleos menos “teletrabajables“. Esto significa que muchísimas personas en América Latina que trabajan en estos sectores se han quedado sin trabajo o han tenido el mayor riesgo de perder su empleo. Entre las personas más vulnerables en Latinoamérica destacan:

  • Las mujeres podrían verse especialmente afectadas, incluso deshaciendo avances por los cuales se lleva luchando tantos años, como las igualdades en los ámbitos laborales. La causa de esto es que las mujeres son un número reducido en los sectores más afectados y además muchas mujeres se dedican al cuidado de niños y a las tareas domésticas, trabajos que se han visto afectados en el mercado a causa de la pandemia.
  • Los trabajadores jóvenes tienen muy pocas probabilidades de teletrabajo.  Esto sugiere que la crisis podría amplificar la desigualdad intergeneracional.
  • Los trabajadores a tiempo parcial y los empleados de las pequeñas empresas se enfrentan a un mayor riesgo de pérdida de empleo. Los trabajadores a tiempo parcial suelen ser los primeros en ser despedidos cuando las condiciones económicas se deterioran. En las economías en desarrollo, en particular, los trabajadores a tiempo parcial y los que realizan trabajos informales corren un riesgo mucho mayor de caer en la pobreza.

 

También dejamos una lista de desventajas generales que influyen en Latinoamérica, sobre todo:

  • Entre los trabajos online es difícil encontrar contratos indefinidos

En su mayor parte son trabajos autónomos que ofrecen sus ventajas, pero al mismo tiempo son trabajos que pueden terminar en cualquier momento. A no ser que sea la propia empresa, con la que ya tienes un contrato, la que te ofrezca la posibilidad de hacer todo o parte de tu trabajo desde casa.

 

  • Los trabajos en línea requieren una buena capacidad de organización

A causa de que trabajas solo y no recibes estímulos de tus compañeros, puedes sentirte perdido muchas veces. No todo el mundo es capaz de organizarse según las prioridades si no hay un superior que gestione el flujo de trabajo.

 

  • Trabajar desde casa significa menos interacción personal

Ciertamente, se puede encontrar una confrontación profesional a través del chat o del correo electrónico, pero no hay rupturas de la empresa.

 

  • Trabajar desde casa requiere disciplina y capacidad de concentración

El propio hogar es una distracción constante. Hay que saber organizarse lo mejor posible para que, cuando llegue el momento de ponerse a trabajar y ser productivo, las distracciones se reduzcan a cero.

 

A modo de conclusión, desde la llegada del teletrabajo muchos sectores se han visto afectados el Latinoamérica, provocando una mayor tasa de desempleo. Sin embargo, las personas se van adaptando al teletrabajo poco a poco. Hay empresas que incluso prefieren que los trabajadores trabajen desde casa y no han vuelto a llevar a sus empleados a las oficinas. Con el tiempo se ha ido recuperando lo perdido durante la pandemia y muchos sectores están volviendo a la normalidad.