rappi

Simón Borrero: Un Empresario Latino de Éxito

Sunday 12 July, 2020

En 2015, un nuevo contendiente apareció entre los empresarios latinos y, muy pronto, estaba en boca de todos: Simón Borrero, co-fundador y CEO de Rappi.

Ahora, este colombiano de 37 años es conocido en el mundo de los negocios y su compañía unicornio no para de impresionar con su acelerado crecimiento mensual y su filosofía de trabajo.

Quizá sea difícil de creer que Simón Borrero ha ido a la quiebra cuatro veces antes con otras compañías suyas, antes de encontrar el éxito con Rappi. Uno mira su fecha de nacimiento y trata de hacer los cálculos, pero los números no cuadran. Sin embargo, tras leer algunas de sus entrevistas y observar cómo invita a los demás a fracasar con sus primeras compañías, y ver cómo aprecia tanto su experiencia como joven empresario que intentó y fracasó, uno empieza a entender. Y, además, uno empieza a admirarlo.

Este empresario latino no viene de la nada. Proviene de una familia que le enseñó a ganarse su dinero. Su padre es un empresario también, y de su madre él aprendió “relaciones públicas” y empatía. Borrero recuerda que tenía que vender jugos para poder comprarse un juguete nuevo, aunque el dinero no era un problema en su familia.

Durante su época universitaria, comenzó a experimentar con sus primeras compañías de entregas bajo pedido. Estamos hablando de una época en la que no había smartphones, apps y ni siquiera Facebook en Colombia. Este joven intentó abastecer las fiestas de estudiantes con alcohol bajo pedido. Fundó una agencia en línea con 5,500 modelos, trató de ofrecer entregas a madres primerizas, por mencionar solo algunos ejemplos.

Entonces fundó Grability junto con otro talentoso colombiano, Sebastián Mejía. Se trataba de un sistema de software que consiguieron vender en licencia a Wal-Mart, El Corte Inglés en España e, incluso, a Reliance en India. ¿Quién pensaría que en la India necesitaran comprar software a otros países? Grability les mostró que era posible mezclar software con logística y así es como nació Rappi. Muy pronto, se convirtió en una app a través de la cual puedes pedir que te envíen casi de todo mientras sea legal.

Con un gran éxito, llegan grandes enemigos. Muchos critican a Rappi de subempleo, pero Simón Borrero defiende su filosofía. Se enorgullece de su compañía que llega a donde otros no y ayuda a miles de personas a crecer su ingreso mensual, trabajando por las noches y los fines de semana. De acuerdo con este empresario latino, Rappi permite a sus repartidores “Tenderos Rappi” como se les conoce en Colombia, ganar por hora el doble de lo que ganan el 70% de los empleados colombianos. Y también reciben la totalidad de la cuota de servicio pagada por los consumidores. Rappi hace sus ganancias con los vendedores.

Es difícil de creer que en tan solo 5 años de haber sido lanzada al mercado, Borrero ha conseguido llevar su compañía a otros 8 países latinoamericanos. Actualmente, si vives en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay, puedes tomar tu teléfono y pedirle a Rappi que te lleve lo que quieras.

Borrero y sus socios contrataron más de 1,500 empleados además de miles de repartidores, que trabajan como pequeños emprendedores independientes a su vez. La compañía ha sido valuada en $3.5 billones de dólares en Mayo de 2019. Esto significa que desde septiembre de 2018, cuando fue oficialmente considerada un “unicornio” al ser valuada en 1 billón de dólares, la compañía ha registrado un “modesto” crecimiento de 250%.

Veamos qué tan lejos llega este empresario latino, porque definitivamente su historia apenas está comenzando.

¿Tienes alguna experiencia con Rappi que nos quisieras compartir? ¡Síguenos en Twitter y únete a la conversación!